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Les notas raros. De repente, los hay que se han convertido en epidemiólogos. Otros han sentido la vocación de contarte al minuto la evolución pandemia. Y en los grupos de Whatsapp se han popularizado los enfrentamientos entre los optimistas acérrimos y los que ven asomar la patita del apocalipsis. La cuarentena y el confinamiento han poseído a tus amigos y familiares y les han convertido en una suerte de héroes y villanos del coronavirus.

Estos son algunos de los personajes más recurrentes de estos tiempos distópicos que estamos viviendo. Seguro que tú mismo has podido localizarlos ya entre tus seres queridos. También es muy posible que te hayas convertido en alguno de ellos.

  • El apocalíptico: El mundo está llegando a su fin. Él lo sabe y tú te niegas a asumirlo a pesar de sus constantes intentos de que veas la realidad. Prefieres vivir con los ojos cerrados al apocalipsis y eso le jode. Pero no le desanima. Se levanta cada día con el propósito de que por fin entiendas que todo se acaba. No importa cuánto te resistas. No dejará de intentarlo. Su deber es difundir la palabra antes de que llegue el adiós definitivo. 
  • El conspiranoico: ¿Has escuchado ya eso de que la pandemia del coronavirus fue creada en un laboratorio de China? ¿Y la de que “los que mandan de verdad” lo han montado todo para diezmar una población que crecía sin control? Pues claro. Te las ha contado él. Como el apocalíptico, se huele que el fin está próximo. Antes de que llegue, sin embargo, siente el deber de resolver quién está detrás de todo esto.
  • El “todo saldrá bien”: Es el enemigo de los dos anteriores. Una especie de contrapeso que aporta balance en las discusiones colectivas. Combate el pesimismo con dibujos de arcoiris y vídeos que te animan a quedarte en casa. Va armado con emoticonos alegres y los hashtags que más lo están petando en las redes sociales.
  • El informado: Sabe mucho más que tú y le encanta recordártelo. Todo lo que hayas leído, visto y escuchado ya ha sido procesado por su privilegiado cerebro. Es el único de todo el grupo de Whatsapp que en diciembre ya sabía la que se nos venía encima. O, al menos, eso es lo que va diciendo en abril. En cada ocasión que tiene.
  • El informante: Sueña con poder acudir a los platós de televisión y las tertulias de radio para que todo el mundo sepa su opinión. Y, sobre todo, para decirle a los habitantes del país cada una de las cosas que están haciendo mal y por qué. Debes tener mucho cuidado, si su paranoia del día coincide con la del informado, convertirán el grupo de Whatsapp en un debate al nivel de una batalla de gallos entre Ana Rosa Quintana y Susana Griso.
  • El que ha descubierto que no es un bebedor social: Empezó pasando fotos de toda la cerveza que traía del súper. Se mostró unos días hiperactivo los primeros días de cuarentena y ha ido desapareciendo poco a poco. Ha descubierto que no es un bebedor social y ocupa la mayor parte de su tiempo levantándose al sofá para pillar otra birra de la nevera. Se ha habituado y ya no le importa demasiado estar confinado.
  • El que ya no se lava ni los dientes: Si este es el tipo de personaje que ha poseído a tu pareja, tienes un problema grave. Como no hay que salir de casa ha convertido, el pijama en su uniforme oficial, ha ido reduciendo el número de duchas y poco a poco ha dejado hasta de lavarse los dientes. Su desidia se huele hasta a través del teléfono. 

¡Lucha contra la pandemia!

Seguro que tienes amigos y familiares que han sido poseídos por alguno de los personajes que la pandemia ha hecho brotar. Pero no te preocupes, tu seres queridos siguen estando ahí. Bajo una capa de histeria, preocupación o aburrimiento. Recuerda, mientras dure la cuarentena debes cuidar la dieta y hacer algo de ejercicio para mantenerte sano. Y lo más importante: ¡Hay que quedarse en casa!

Por EL TUPÉ

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