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Es tiempo de películas de Semana Santa. El género bíblico se adueña de las pantallas con obras de gran calidad y belleza

La tradición televisiva española dicta que Semana Santa es tiempo de revisar grandes clásicos del cine bíblico (sobre todo el producido en Hollywood), películas en varios casos de larguísima duración donde se narran episodios de la Biblia desde una perspectiva épica y grandilocuente

A continuación, recomiendo (y recuerdo) películas que son obras maestras donde, dejando a un lado el aspecto religioso o sacro, encontramos un componente moral y universal muy poderoso.

Los Diez Mandamientos

Cecil B. Demille, 1956


Seguramente, una de las grandes cintas épica de la historia del cine americano. El mayor hacedor de superproducciones épicas del Hollywood dorado, Cecil B. DeMille, se adentra en la historia de Moisés desde una perspectiva tremendamente política: las leyes -en este caso, las tablas de la ley de Dios– tienen que estar por encima de los tiranos para garantizar la libertad de los hombres. Experto en otras grandes cintas sobre hechos bíblicos -la erótica Sansón y Dalila (1949), El rey de reyes (1927) o una primera y muda versión de Los diez mandamientos (1923)-, es inevitable no sentirse abrumado por esta cinta y sus apasionantes 220 minutos de duración.

La pasión de Cristo

Mel Gibson, 2004


Nuestro loco favorito de Hollywood, Mel Gibson, no dudó en producir, escribir y filmar esta radical y gore representación de las doce últimas horas de la vida de Jesucristo. Rodada en arameo y latín, y dejando a un lado su inevitable y obvia filiación religiosa (Gibson no engaña nunca a nadie), en el fondo no deja de ser la historia de un hombre condenado por ir en contra de los valores de sociedad que le ha tocado vivir, y donde la única forma de demostrar ejemplaridad es a través del sacrificio físico y espiritual. Este perfil de personajes no es ajeno a Gibson, como se puede apreciar en Braveheart (1995), Apolcalypto (2006) y Hasta el último hombre (2016).

Barrabás

Richard Fleischer, 1961


El gran Richard Fleischer, director que tuvo una carrera de más de 40 años y que tocó todos los géneros, realizó este proyecto sobre Barrabás (interpretado por Anthony Quinn), el hombre que fue perdonado de la crucifixión por Poncio Pilatos y que significó la condena de Jesucristo. Una película que habla sobre un mundo sucio y violento, con una mirada muy poco luminosa sobre la sociedad de los contemporáneos durante los primeros hechos del Nuevo Testamento.

El evangelio según San Mateo

Pier Paolo Pasolini, 1964


Sorprendente, “realista” y muy directa representación en imágenes de los textos sagrados por parte de Pasolini, uno de los intelectuales europeos clave de los años 50, 60 y 70. Una demostración de que fuera de los estudios de Hollywood también hubo mucho interés en el circuito de autor europeo sobre la figura de Jesús. En una lectura más apócrifa, el excelso director italiano Roberto Rossellini filmó El Mesías (1975), otra película muy recomendable.

Extra películas de Semana Santa: Filmes sobre hechos del Antiguo Testamento

Personalmente, las películas bíblicas que más disfruto son las que representan hechos del Antiguo Testamento, unos textos que dejan más espacio a la interpretación y a la imaginación en clave cinematográfica, donde muchos directores han usado estos materiales para adaptarlos a sus intereses artísticos, tanto dentro como fuera de Hollywood: David y Betsabé (Henry King, 1952), Salomón y la reina de Saba (King Vidor, 1959), Esther y el rey (Raoul Walsh, 1960), Sodoma y Gomorra (Robert Aldrich, 1962), La biblia (John Huston, 1966), Moisés y Aarón (Jean-Marie Straub y Danielle Huillet, 1975), La genèse (Cheick Oumar Sissoko, 1999) o Noé (Darren Aronofsky, 2014).


Por Luis Baena, periodista y crítico en Cine Divergente

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