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Messi, Sergio Ramos o Aspas personifican los arquetipos de personalidad que el psicólogo Carl Jung planteó hace más de un siglo y que son hoy aplicables al fútbol


Los seres humanos aprendemos por imitación y repetición. Buscamos símbolos a los que aferrarnos, figuras a las que admirar y ejemplos a seguir para adaptarlos a nuestro propio contexto. Por ello, atendemos a arquetipos para construir nuestras propias alineaciones. Como en todos los aspectos de la vida, también hay arquetipos en el fútbol.

Un equipo es la suma de diferentes perfiles con sus metas, miedos, fortalezas y debilidades. La aportación de cada uno suele compartir apellido con el rasgo más sobresaliente de su personalidad mientras que su sombra cobija el rasgo que tratan de esconder.

Uno de los padres del psicoanálisis, Carl Jung, definió hace más de 100 años los arquetipos como herencia de generaciones anteriores y actúan dotando de sentido nuestras acciones. Hemos crecido y madurado con ellos a través de las leyendas o mitos, la religión e incluso las propias obras cinematográficas o literarias. Jung, con su propuesta, buscaba la ‘coincidentia oppositorum’: el equilibrio de los polos opuestos. Y, aplicado al fútbol, podría ser lo que denominamos gestión de grupo o egos. 

«En el fútbol profesional existe una gran competencia y no es fácil entender el ‘yo’ y el ‘nosotros’.

«Se debe trabajar el desarrollo personal para dejar atrás esas distancias que pueden surgir a raíz del ego y la competencia y así evitar los conflictos que pueden generar esos arquetipos y hacer más fuerte con ellos al equipo«

Arturo Martínez Noval –exjugador y actual coach del Real Sporting, para EL TUPÉ


Asimismo, Jung distingue dos ejes de personalidad: introvertida y extrovertida. Dentro de ellas se encuentran las acciones de pensar y sentir –más racionales– y percibir e intuir –construcciones irracionales–. 

Existen futbolistas cuya razón de ser se nutre de esa capacidad para pensar y elegir cuál es la mejor decisión en una milésima de segundo en función de cómo siente al equipo. Y también contamos con el que percibe e intuye: una acción que apenas es filtrada, nacida desde el interior, y que nos permite conocer el perfil del jugador. Ese es el equilibrio de polos opuestos al que se enfrenta el entrenador de un equipo.

Ahora que ya sabes lo que es un arquetipo, ¿podrías acertar todas las preguntas de nuestro quiz?


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Arquetipos del fútbol moderno

El héroe es un defensor de los demás con un destino que cumplir, pero no quiere ser percibido como un débil y puede embarcarse en una búsqueda de batalla continua. Hace del coraje su mayor talento. Iago Aspas parece hecho para representarlo.

Si hablamos del inocente: es aquel que siempre busca el lado positivo, incluso hasta convertirse en un soñador ingenuo. Su miedo es ser castigado por hacer algo malo, pero se ayuda de su fe y apertura mental en la tarea a realizar. Es Iker Muniain.

El amigo es el miembro más realista y busca una unión constante que le hace temer quedarse fuera. Peca de cínico, pero es honesto y pragmático. Sergio Ramos es idóneo para esta carta.

El que defiende el arquetipo de cuidador es el empático del grupo, tanto que le cuesta negarse a alguna petición. No quiere ser considerado egoísta y por ello suele ser explotado por otros. Su compasión y generosidad le alzan sobre los demás. Jorge Molina podría ocupar este puesto.

El explorador necesita una emoción nueva constantemente, lo que a menudo lleva implícito un escaso compromiso. Su capacidad de asombro le hace diferente. Quizá aquí identificaríamos a Neymar.

El intérprete de papel de rebelde es un destructor de lo que no funciona con su carisma como arma, pero a veces se obsesiona con su cometido. Esto inspira a los que le rodean. Luis Aragonés es el perfecto ejemplo.

El amante huye de conflictos, pero le cuesta imponerse. Su debilidad es que su deseo de complacer es tan alto que puede suponer una pérdida de identidad propia. Podríamos elegir a Óliver Torres

El creador tiene un talento innato para fabricar algo de valor duradero y no conseguirlo es su mayor miedo. Eso sí, es demasiado perfeccionista. Ödegaard es un buena opción.

Si nos fijamos en el bufón: hace del humor su escudo, pero tras él esconde sus emociones reales y teme ser percibido como aburrido. Pepe Reina puede ser la persona adecuada para este cromo.

El sabio: gran oyente y mejor traductor de ideas. Su sabiduría y curiosidad le hacen diferente, pero nunca está conforme con ellas. José Bordalás hace uso de este arquetipo.

El mago es un transformador de cotidianidad: ofrece algo diferente por su manera de comprender lo que le rodea, pero le genera miedo recibir consecuencias no deseadas o convertirse en egoísta. El mejor, también en esto, es Leo Messi.

Y el gobernante es un obseso del control porque tiene una visión muy clara para crear una comunidad próspera con su liderazgo. Su temor es ser autoritario e incapaz de delegar. Diego Simeone es el estandarte.


Los arquetipos son una especie de máscara que potencia nuestra mejor versión y esconde el lado oscuro. O mejor dicho: un disfraz que nos ayuda a afrontar nuestra puesta en escena ante los demás. Y el fútbol es un deporte en el que sus actores acostumbran a vestirse de héroes o villanos.


Por Paula Martín, periodista y editora de LA MAGIA DEL BRUJO

2 comentarios sobre “Arquetipos del fútbol moderno: Messi y el psicoanálisis”

  1. Me parece muy interesante este artículo sobre los arquetipos en el fútbol. Me gusta cuando la gente escribe sobre el fútbol con un punto de vista diferente.

    1. Gracias por tu comentario! En EL TUPÉ nos gusta hablar del deporte desde diferentes puntos de vista. Pronto llegarán más artículos como este.
      Buena semana!

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