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Es ese aparato al que envías desde el móvil contenido de Youtube. La pantalla en la que eliges con el mando a distancia series y películas de alguna de las plataformas digitales en las que te has dado de alta en los últimos años. Hasta hace no mucho, no obstante, ninguna de esas opciones era posible. Si querías entretenerte tenías que sentarte delante del televisor, confiando en que la parrilla fuera benévola con tus gustos. Te entregabas al zapping con poco esperanza y casi nula determinación. Algo, que ha quedado en el pasado como un lejano recuerdo. Pero entonces, ¿todavía queda alguien viendo la televisión? ¿Qué ha pasado con la reina de los medios?

Porcentaje de individuos que vio la televisión en España en 2019, por grupo de edad

“Ha perdido su trono”, destaca Javier Reyes, Socio Director de Quality Media y profesor en la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad Rey Juan Carlos. En 2019 el consumo diario cayó en trece minutos con respecto al año anterior y se quedó en una media de 234 minutos por persona. Una cifra que, a priori, podría hablar bien de la salud del medio. Sin embargo, se está desangrando y ha sufrido también una caída de la penetración. 

Evolución del porcentaje de penetración de la televisión en la población española

Las nuevas generaciones se van

Una situación de crisis que salvan las personas más mayores. “Las nuevas generaciones se han ido desenganchando porque valoran otros contenidos y otra forma de visionado”, comenta Javier Reyes, que añade que los más jóvenes “han ido arrastrando a generaciones intermedias, que se han percatado de las ventajas de las plataformas y de los nuevos visionados”. A estas alturas, la mayor parte de la familia se ha dado cuenta de que puede ver en cualquier parte y en una gran variedad de dispositivos contenido premium a precios muy asequibles. Toda una “revolución” de hábitos que sufre la televisión.

“Las nuevas generaciones se han ido desenganchando porque valoran otros contenidos y otra forma de visionado”

Javier Reyes, Socio Director de Quality Media y profesor en la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad Rey Juan Carlos

De este modo, indica este experto, la televisión ha pasado a percibirse como algo obsoleto:  “Su programación lineal se ha quedado atrás en el mundo del video bajo demanda”.

¿Qué resiste en la programación?

En primer lugar, Javier Reyes señala que la audiencia se controla con aparatos “instalados en los hogares de unos 5000 ciudadanos anónimos. Esta forma de medir corresponde al siglo XX y no a una sociedad en la que la conectividad y el mundo digital interactivo es una de sus características principales”. De ahí que los datos favorezcan una sensación de sostenimiento de la televisión

Una situación de resistencia que no es del todo ilusoria.Como señala el profesor universitario, no todo el mundo tiene acceso las plataformas digitales de pago como Netflix o HBO. Por lo que siguen consumiendo televisión de una forma muy similar a como lo han hecho en las últimas décadas.Por lo tanto, ¿qué grupo de personas siguen fieles al medio? “Una parte de la sociedad de clase media-baja y con más edad, que es la que más consume la televisión convencional”.

Como ejemplo de la fuerza que ha ganado el vídeo bajo demanda, el Socio Director de Quality Media recuerda que “Netflix ha tenido que bajar la calidad de sus emisiones, el bitrate de su señal, para no colapsar internet”. “Esto lo dice todo”, comenta el experto. Y añade que los informativos se encuentran entre los contenidos que mejor resisten a pesar de ser “detestados” por buena parte de los responsables de programación. Porque aunque en el mundo de internet y las redes sociales las tendencias cambian y la audiencia baja, la credibilidad de este tipo de espacios en la televisión mantiene su credibilidad.  

Por Javier Fernández

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