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El internista Raúl Rodríguez, testigo de escenas dramáticas en el hospital de Medina del Campo, explica los cambios en el perfil de paciente de COVID-19


El doctor Raúl Rodríguez Galindo es médico responsable de la unidad de crónicos (UCA) del hospital de Medina del Campo (Valladolid). Las últimas semanas trabajando día a día con personas afectadas le han permitido seguir la evolución del COVID-19 en el paciente y, aunque asegura que «es difícil hacer predicciones«, da su opinión a EL TUPÉ.

«Intuimos es un leve repunte en el número de casos», dice. Lo que más le llama la atención es el cambio de perfil del paciente de COVID-19:

«Cuando alcanzamos nuestro pico máximo de ingresados, unos 40, más de la mitad eran pacientes menores de 65 años (…) Ahora, sin embargo, vemos muchos pacientes de más edad, ancianos, con más patologías»

Raúl Rodríguez Galindo, médico internista en el hospital de Medina del Campo


Al principio, la mayoría de sus pacientes eran más jóvenes de lo que se podría esperar de una enfermedad que se ceba con la gente mayor. Le sorprendió este hecho. Casi todos han evolucionado bien y hoy están curados. El nuevo perfil de paciente anciano que llega hoy a los hospitales tiene una serie de patologías que, «o bien el virus ha terminado por descompensar, o bien se descompensan por inercia natural pero además tienen la infección por el virus«.

Mediador en la despedida entre madre e hija


Como cuenta en su blog personal, Raúl sujetó el teléfono a una madre en estado terminal para que pudiese decir adiós a su hija. Uno de esos momentos dramáticos que está dejando esta pandemia:

«La muerte forma parte de nuestra realidad, sobre todo en nuestra disciplina. En el momento mantienes la compostura, pero es después cuando te das cuenta de que es una situación desoladora»

«Jamás había pedido permiso a una misma persona para iniciar la sedación a dos de sus familiares y jamás había sostenido el teléfono para que una madre, que sabe que se muere, pueda tener unas últimas palabras con una hija que sabe que su madre se muere y que además tiene a su tío en la habitación de al lado en la misma situación«

«El tiempo demostró lo equivocados que estábamos con el COVID-19»

Raúl afirma que la opinión de los sanitarios fue cambiando mientras en las altas esferas se seguía diciendo que en España solo habría «casos aislados».


Reconoce que él también «pecó de menospreciar el riesgo», aunque no exime de responsabilidad a las autoridades:

«Algunos estudios estadísticos afirman que el contagio se hubiese reducido un 80% si la decisión de confinarnos hubiese llegado una semana antes»

«Mi mayor error fue la confianza en las medidas y las capacidades de las autoridades sanitarias. Esta claro que por desidia, desconocimiento o, esperemos que no, intereses políticos, las medidas instauradas desde el ministerio de Sanidad y otras autoridades nacionales e internacionales han sido a todas luces insuficientes y, sobre todo tardías»

En estos tiempos de noticias confusas y en mucho caso, contradictorias, Raúl destaca las «desinformaciones o informaciones poco veraces que nos ha transmitido el propio gobierno»:

«Se nos aseguraba que los tests diagnósticos iban a llegar en pocos días. Hemos tardado 5 semanas en hacer tests fuera de los hospitales»


Redacción EL TUPÉ

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