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El 39% de la población activa afronta una situación efectiva de paro durante el estado de alarma

Uno de cada tres trabajadores españoles estará en desempleo o afectado por un ERTE en 2020


Querido lector: si has llegado a este Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, en las condiciones laborales previas a la declaración del estado de alarma, ya puedes contar que has alcanzado el último nivel en el videojuego multijugador en tiempo real más complicado de nuestra época: COVID 2020: la empresa vaciada.

Ya ha ocurrido otras veces, pero ahora no hay nada con qué compararlo: así arranca una popular novela de Thomas Pynchon, avezado explorador de situaciones inéditas. La actual, en cambio, no ha ocurrido otras veces; pero sí hay con qué compararla: la «crisis más severa desde la II Guerra Mundial«, ha dicho la Organización Mundial del Trabajo. 

En España, el 28 de abril se publicó la peor Encuesta de Población Activa desde 2013 (285.000 empleos destruidos en el primer trimestre de 2020), y eso que solo abarca 18 días de estado de alarma. Por tanto, no incluye los ceses de actividad de autónomos (1,4 millones, según la previsión del Gobierno), ni asume el varapalo de los ERTE (4 millones de trabajadores afectados). Si se incluyen estos datos, el mercado laboral español deja de hacer pie en la piscina.

Lo peor, por eso, es lo que no aparece todavía en la EPA: el futuro. O, mejor dicho, la proyección en la economía real del statu quo del estado de alarma. Según un informe de la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS), uno de cada tres trabajadores españoles se encontrará en situación de desempleo o ERTE durante el segundo semestre de 2020.


Además, ya se sabe, el mapa no es el territorio; se desconoce la capacidad de resistencia del tejido empresarial en la Nueva Normalidad: según la OCDE, en España existen 2,63 millones de empresas, de las cuales el 94,4% son micropymes de menos de 10 trabajadores y el 5,5% pymes de entre 10 y 249 empleados. Según la organización, el 75% de los trabajadores afectados por la crisis pertenecen a este tipo de empresas.

¿Quién está trabajando España?

Las cifras empiezan a igualarse: el 39% de la población activa (22,994 millones, según la última EPA) se encuentra en una situación económica de paro, en alguna de sus variantes: personas desempleadas (3,7 millones hasta el 20 de abril, según el avance del Ministerio de Trabajo y Economía Social), autónomos que han cesado su actividad (al menos 1,2 millones, el 38,59% del total, aunque la previsión del Gobierno es mayor) y trabajadores en situación de ERTE (4 millones de afectados).

Por tanto, actualmente trabajan en España aproximadamente 14,48 millones de personas. Si realizamos un ejercicio de ingeniería inversa, 3,248 millones son ocupados del sector público (22,43%), 1,909 millones trabajadores por cuenta propia (13,18%) y 9,323 millones trabajadores del sector privado (64,38%).

En España están trabajando actualmente 14,48 millones de personas, el 64,38% en el sector privado, el 22,43% en el sector público y un 13,18% de autónomos

Solo el 22,3% de la población ocupada dispone de la posibilidad real de teletrabajar en España

¿Y quién está teletrabajando?

A responder esta pregunta nos ayuda Albert Cañigueral, cofundador de la comunidad de economía de colaboración OuiShare en España. El experto en digitalización y futuro del trabajo habla con EL TUPÉ.

«En España existen unas industrias manufactureras fuertes, donde es necesario ir a la fábrica. Por otra parte, somos una sociedad muy orientada al servicio. Es cierto que muchas partes del comercio, hasta ahora físico, se están pasando al entorno digital estos días, pero en primer lugar hay que entender qué tipo de estructura laboral tiene España.

«Por ejemplo, la industria de los cuidados, tan importante estos días, es presencial. Los militares, la policía, la seguridad… Hay que ser conscientes de que existen un montón de trabajos que siguen siendo físicos, por muy digital que nos parezca el siglo XXI. Pero sí creo que algunas cosas que antes nos parecía poco probable que fuesen remotas, vamos a ver que pueden serlo».

El teletrabajo es unos de los sueños eróticos del trabajador nacional. Según un estudio de Randstad, 7 de cada 10 (68,6%) lo deseaban en 2019, pero su empresa se lo impedía. Sin embargo, la realidad es distinta: según otro estudio de la empresa de recursos humanos publicado el 19 de marzo, solo el 22,3% de la población ocupada (19,7 millones, a partir de la última EPA de 2019) dispone de una posibilidad real de teletrabajar: 4.405.320 personas.

La pandemia ha empujado al teletrabajo al 88% de empresas españolas, según un informe de EAU Business School. Entonces, ¿está España teletrabajando por encima de sus posibilidades? Albert Cañigueral responde.»Creo que lo que estamos haciendo en estos momentos no es teletrabajar, sino sobrevivir haciendo lo que podemos en casa. Por tanto, hay que diferenciar la situación de emergencia actual respecto a unas políticas de teletrabajo reales. Por otra parte, la cultura del teletrabajo en España es bastante limitada.

Existe una cultura fuerte del presentismo: llegar antes que el jefe, irte después de que el jefe se haya ido… Los cambios culturales no son fáciles, pero la experiencia actual puede flexibilizar algunas cuestiones; y en algunos casos donde no hubiese confianza en los empleados, por no estar suficientemente supervisados, confiamos en que esa confianza se haya ampliado».

Una regulación para el teletrabajo: el modelo alemán para la Nueva Normalidad laboral

En Alemania, donde la capacidad global de teletrabajo de su mercado laboral no excede en mucho a la de España (25%, frente al 22,3%) el ministro de Trabajo, Hubertus Heil, ya ha anunciado que están estudiando una legislación para regular el teletrabajo de forma permanente, en previsión de la etapa posterior a la desescalada de la pandemia.

En España, la tasa de teletrabajo anterior a la crisis sanitaria era de un 4%. En la Unión Europea, los países que más teletrabajan son Luxemburgo, Finlandia y Malta (8%), seguidos por Países Bajos (7%), según el mismo informe de EAE Business School. Noruega e Islandia tienen tasas del 11%. En la UE, los países que menos teletrabajan son Rumanía (1%) Bulgaria y Chipre (2%). Un amplio estudio de IDB analiza el marco de regulación del teletrabajo, recogiendo el estado de las normativas en LATAM, donde países como Colombia cuentan con legislaciones avanzadas.


Por David Pérez, periodista y escritor

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