Compartir

Si le hubiesen llamado simplemente normalidad no habría nada que sospechar. Pero el prefijo “nueva” deja muy claro que las cosas no van a ser como antes. Al menos por el momento y durante una buena temporada. Una de las cosas por hacer que tienes apuntadas para la desescalada del confinamiento provocado por el coronavirus y que acaba de comenzar es tomarte una caña. Y aunque lo hagas en el mismo sitio de siempre, no será lo mismo. Porque los bares post-pandemia afrontar su reapertura con algunas modificaciones importantes.

“Se están preparando protocolos de actuación para la limpieza y desinfección de locales. Y también para limitar el contacto entre los empleados”, explica Roberto Fernández, de SAT Astur Sistemas, una empresa especializada en soluciones para comercio y hostelería. Para actuar en estos dos campos, por lo tanto, bares y restaurantes están acometiendo inversiones para hacerse con aquellos aparatos que les permitan afrontar la desescalada de la forma más segura posible.

Así que, ahora que ya puedes volver a apoyarte en la barra, no te asustes si en tu bar de cabecera te encuentras artilugios que nunca había visto antes. Para evitarte el susto y la sospecha, presta atención. Estos serán algunos de tus nuevos compañeros de barra:

Purificadores de aire: Se encargan de eliminar los virus y bacterias del ambiente. Con la que está cayendo, muchos negocios se han decidido a invertir en este tipo de aparatos. “Está habiendo una gran demanda”, comenta Roberto Fernández.

Cóbrate a ti mismo: Otra de las cuestiones que cambiarán es la de los pagos. Para evitar contactos muchas empresas recurren a máquinas registradoras que opera el propio consumidor para pagar lo que se ha tomado y que se encargan de entregarles el cambio.

Sistemas de autocomanda y carta electrónica: Si te sientas en una mesa, es muy probable que te encuentres una carta electrónica. Con sistemas como los códigos QR podrás pedir desde tu teléfono sin necesidad de acercarte al camarero. “Este tipo de soluciones reducen al mínimo el contacto con el cliente”, señalan desde SAT Astur sistemas.

Termómetros: Otra de las compras que están acometiendo en la hostelería, y en muchos otros sectores, es la de termómetros para tomar la temperatura a distancia. De esta forma se puede detectar entre los empleados síntomas del coronavirus y se limitan las posibilidades de contagio.

En las mamparas podría haber algún problema menor de suministro, pero en el resto de productos no se esperan dificultades”, comenta Roberto Fernández. Añade, no obstante, que el aluvión de pedidos sí que podría tener un impacto en los periodos de entrega, para los que se barajan demoras leves.

Asturias, problemas añadidos

Pero además de las medidas comunes y las recomendaciones generales que deben seguirse en todas partes, hay zonas en las que existen complicaciones añadidas. Asturias es una de ellas ya que la cultura de la sidra, que se suele consumir compartiendo vaso, obliga a introducir medidas extra de seguridad. Alberto Fanjul, gerente del Lagar de Quelo, situado en el concejo de Siero, explica que se emplearán vasos de colores que se puedan identificar fácilmente: “Para que cada cliente tenga su vaso” y confundirlos. Y para servir la sidra se emplearán unas raquetas que permitan acercar la bebida a los clientes y que los camareros mantengan la distancia establecida.

Una medida más para el protocolo que están elaborando en el Lagar de Quelo y al que sumarán algunos de los artículos más demandados en el sector hostelero, como los purificadores o  la recepción de comandas con códigos QR. “Las normas más complicadas van a ser el distanciamiento entre clientes y entre cliente y personal “, añade Alberto Fanjul. Y señala que en este apartado serán muy estrictos en la separación de mesas y evitando contactos entre clientes y camareros. Porque la nueva normalidad tendrá un impacto notable en bares y restaurantes y cambiará la forma en la que nos tomamos una caña. O un culete de sidra.

Por Javier Fernández

Deja un comentario