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Son elementos que nos ayudan a mantenernos sanos y por eso es tan importante que los incorporemos a nuestro día a día. Aunque, seamos realistas, no siempre es fácil. Geles desinfectantes, mascarillas o guantes son fundamentales en la lucha contra el coronavirus. Pero tienen sus inconvenientes y generan situaciones en las que todos nos hemos sentido idiotas.

Por eso queremos daros algunos consejos para convivir con los complementos estrella del estado de alarma. Esos que lucimos con más frecuencia en espacios como los supermercados y que se ven menos en las zonas de ocio en las que aprovechamos nuestros momentos de libertad.

Las gafas se empañan

Las mascarillas son muy efectivas contra el virus pero causan ceguera a quienes tienen gafas. La respiración provoca que se empañen las lentes y obliga a disminuir el paso e ir con mucho más cuidado. ¿Nuestro consejo? Disfrútalo. Tómatelo con calma, ve más despacio e imagina que eres parte de una paisaje bucólico y nublado. De todas maneras, tampoco tienes otra opción, ¿o sí?

Luce tus gafas empañadas con estilo

Las cosas se te resbalan en el súper

Hay guantes y guantes. Pero esos que te dan a la entrada del súper son toda una prueba para tu paciencia. La fruta se te resbala, no puedes abrir las bolsas para guardarla y estás en tensión durante toda la compra para que nada se te caiga al suelo. Como comenta nuestro compañero Fabián Pérez, además, eres carne de comedia para todo aquel que tenga tiempo para ver cómo tratas de salir adelante. Apreta fuerte sin espachurrar las mandarinas y ármate de paciencia. Pero no te quites los guantes. Si te ayuda, tómatelo como uno de esos concursos de tele con los que se ríe todo el mundo menos el que tiene que sufrir las pruebas.

Ya no sabes cómo lavarte las manos

Geles, jabones y tutoriales. Has llegado al punto en el que has visto tantos vídeos de Youtube sobre la forma más correcta de lavarse las manos que podrías hacer el tuyo propio y corregir los errores de los demás. Pues hazlo. Nunca está demás. Nuestro consejo: Ordena bien geles y jabones para que no te ocupes demasiado espacio en el baño. Úsalos. Y recomienda a otros que hagan lo mismo.

¡Lávate las manos!

¿Qué hago con los zapatos?

Lo más recomendable es dejarlos en la puerta. A nosotros no nos parece tan difícil. Tampoco que suponga problemas de ningún tipo. Antes de entrar en casa te descalzas para no contaminar tu hogar y cuidar a las personas que viven contigo. Fácil, sencillo y para toda la familia.

La distancia social

Esta es difícil. Todos intentamos mantener la seguridad pero hay espacios en los que se hace complicado. Sobre todo si somos irresponsables. No se trata de pasear con un palo de dos metros para que nadie se te acerque pero sí de evitar aglomeraciones. Respeta el espacio de los demás y esquiva a otros peatones. Unos pasos extra nos vendrán bien a todos después de tanto sofá. Otra cosa más. Respeta los horarios y quédate en casa cuando toque. Hazle caso a los africanos del ataúd.

Por EL TUPÉ

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